La odontología mundial en las décadas de los 60´, 70´y mitad de los 80´estuvieron señaladas, entre otras cosas, por el marcado avance científico en el estudio del funcionamiento del sistema estomatognático, disciplina a la que se le dio el nombre de Oclusión Dental.
Con entusiasmo, investigadores, clínicos y profesores desarrollaban actividades inherentes a la materia. Este fenómeno ocurría casi en todo el mundo odontológico. El reciente objetivo, dio a lugar a la creación de una nueva disciplina académica; La Oclusión Dental, que inclusive empezó a incorporarse como materia en los planes de estudio de las carreras de la odontología mundial. En México (1976), en la Universidad Tecnológica de México (UNITEC), por influencia de los doctores Erik Martínez y Emilio Aguirre Gas, la asignatura fue incluida al plan de estudios. En 1979 a la asignatura se incluyeron como profesores invitados, los doctores Lauro Cantú Sánchez, Flora Nurko y Luis Magaña Ahedo.
El Dr. Aquiles Brindis Rodríguez introduce los programas de la disciplina a la Escuela Militar de Odontología. En esta institución participaría como profesor el doctor Ernesto Figueroa Riquelme. La Universidad Nacional Autónoma de México hacia lo propio con la participación del Dr. Raúl Espinosa de la Sierra.
Con ese ritmo la Oclusión Dental como nueva materia académica se ubicaría en los programas de casi todas las escuelas dentales del País.
Los inicios de la modalidad funcional, tuvieron un fuerte impulso científico, en los trabajos creados por el Dr. Alfred Gysi durante la primer década del siglo XX, este personaje graficó por vez primera, la centricidad mandibular y graficó, también por vez primera, las trayectorias condilares. Estos descubrimientos dieron lugar a nuevas inquietudes que precipitaron una era moderna en el desarrollo de la materia.
En la tercer década del siglo XX, en el estado de California, USA, surge un entusiasta grupo de estudios sobre el tema de la oclusión dental, grupo que auspiciaba los trabajos de un gran investigador; El Dr. Beverly B. McCollum quien inventó el localizador de eje intercondilar, el arco facial cinemático, el pantógrafo, el articulador totalmente ajustable y la palabra Gnatología, adjetivo con el que refirió el estudio del funcionamiento del sistema Masticatorio.
Los trabajos del Dr. McCollum, fueron de gran avanzada, ya que con su talento, la suma de sus asociados (Grupo Gnatológico de California) y los recursos financieros que proporcionaban, conjuntaron más de 100 años de aportaciones científicas que condujeron a un juicio y comprensión, de la materia que entraba en moda.
Resulta difícil, incluir en este trabajo, el nombre de tantos y tantos científicos talentosos que dieron perfil al concepto funcional, pero a este breviario corresponde asentar lo que algunos dentistas, hicimos en México en los tiempos mencionados.
Con entusiasmo, investigadores, clínicos y profesores desarrollaban actividades inherentes a la materia. Este fenómeno ocurría casi en todo el mundo odontológico. El reciente objetivo, dio a lugar a la creación de una nueva disciplina académica; La Oclusión Dental, que inclusive empezó a incorporarse como materia en los planes de estudio de las carreras de la odontología mundial. En México (1976), en la Universidad Tecnológica de México (UNITEC), por influencia de los doctores Erik Martínez y Emilio Aguirre Gas, la asignatura fue incluida al plan de estudios. En 1979 a la asignatura se incluyeron como profesores invitados, los doctores Lauro Cantú Sánchez, Flora Nurko y Luis Magaña Ahedo.
El Dr. Aquiles Brindis Rodríguez introduce los programas de la disciplina a la Escuela Militar de Odontología. En esta institución participaría como profesor el doctor Ernesto Figueroa Riquelme. La Universidad Nacional Autónoma de México hacia lo propio con la participación del Dr. Raúl Espinosa de la Sierra.
Con ese ritmo la Oclusión Dental como nueva materia académica se ubicaría en los programas de casi todas las escuelas dentales del País.
Los inicios de la modalidad funcional, tuvieron un fuerte impulso científico, en los trabajos creados por el Dr. Alfred Gysi durante la primer década del siglo XX, este personaje graficó por vez primera, la centricidad mandibular y graficó, también por vez primera, las trayectorias condilares. Estos descubrimientos dieron lugar a nuevas inquietudes que precipitaron una era moderna en el desarrollo de la materia.
En la tercer década del siglo XX, en el estado de California, USA, surge un entusiasta grupo de estudios sobre el tema de la oclusión dental, grupo que auspiciaba los trabajos de un gran investigador; El Dr. Beverly B. McCollum quien inventó el localizador de eje intercondilar, el arco facial cinemático, el pantógrafo, el articulador totalmente ajustable y la palabra Gnatología, adjetivo con el que refirió el estudio del funcionamiento del sistema Masticatorio.
Los trabajos del Dr. McCollum, fueron de gran avanzada, ya que con su talento, la suma de sus asociados (Grupo Gnatológico de California) y los recursos financieros que proporcionaban, conjuntaron más de 100 años de aportaciones científicas que condujeron a un juicio y comprensión, de la materia que entraba en moda.
Resulta difícil, incluir en este trabajo, el nombre de tantos y tantos científicos talentosos que dieron perfil al concepto funcional, pero a este breviario corresponde asentar lo que algunos dentistas, hicimos en México en los tiempos mencionados.